miércoles, 29 de septiembre de 2010

"Carta a un padre", de Ricardo Arjona



Ahí serías, por primera vez, el Profe a tus apenas 19 años; pero, además, el rey de la serenata y la bohemia; el principe del billar y el enamorado de la vida y las mujeres hasta que doña Mimi te marcó las reglas del juego. Yo ya te admiraba y me faltan años para nacer. A veces llegué a pensar que en el banco de niños soborné a algún ángel de poca vocación para que me brindara el milagro de poder ser hijo de alguien tan extraordinario como vos. De lo contrario, cómo explicar tantísima suerte.

Te enamoraste de Mimi y nacieron mis hermanos, y cuando parecía que la cosa se quedaba así, el ángel corrupto se aprovechó de una noche de descuido y tuviste un accidente al que después llamarías justamente como vos, yo.

¿Te acordás cuando vacié la alcancía de mi hermana para dedicarme a las apuestas del billar? Con apenas 13 años, yo ya me codeaba con los adultos en el sitio aquel y cuando me descubrieron te esperé en la sala para recibir el castigo que me merecía.

Entraste despacio, me viste y me dijiste con voz calmada: “Ponete zapatos, que vamos a salir”; me llevaste a un barrio lejano en un autobús público, entramos a unos billares de los que no me acuerdo el nombre; pediste que te alistaran una mesa y me preguntaste: “¿Qué te gusta jugar?”.

Bola negra, te dije. Jugamos siete partidos y los siete me los ganaste sin dificultad.

Cuando metiste la bola negra en el último juego me dijiste: “Mira si has perdido tu tiempo, le robaste a tu propia hermana, descuidaste tus estudios… y ni siquiera juegas bien”.

Pusiste el taco en la pared y te fuiste. Tuvieron que limpiar con un trapo las lágrimas que boté aquella tarde y no hubo trapo que limpiara en mi interior la lección que me dejaste. Cuando me tocó crecer físicamente lo hice mucho más que vos. Yo llegué al metro noventa y cuatro; vos te quedaste en tu metro sesenta y nueve. Que con los años fue disminuyendo. A pesar de la diferencia, siempre te vi para arriba, porque para mí no había nadie en el mundo más grande que vos.


Te sorprendí viejo en aquel juego de futbol, hace apenas unos años, cuando detuviste la chamusca y me llamaste la atención enfrente de todos y me dijiste: “Sé que en este deporte los pases en profundidad se ponen metros adelante del jugador y en diagonal… pero yo tengo 70 años, cabrón, a mí ponémela en las patas”.

Hace apenas cuatro años, a tus 71, andabas de mochilero recorriendo Europa, haciendo safaris en las tieras más escondidas de África o viajando cada fin de semana con mi madre a cualquier lugar.

Igual un palacio, igual un puesto de comida sacudiendo moscas en la carretera. Jamás te quejabas y te sorprendías por todo.

¿Habrá manera más feliz de vivir? Te extrañé mucho cuando me fui a México, pero siempre supiste que este oficio fue todo culpa tuya, que vos me pusiste la primera guitarra en las manos y me enseñaste los primeros acordes con aquellas cuerdas de metal que ampollaban mis dedos de niño de 7 años.

Hoy, mi biografía es un rosario exhibicionista de logros, tengo lo que no llegué a soñar nunca y, a pesar de todo eso, cada vez que despierto en las mañanas pido al cielo que me permita ser por lo menos solo un poquito como vos.

Alguien decide las llegadas y las partidas en esta obra de teatro que se nos otorga solo por un ratito.

“Desde el parto ya compartimos la epidemia… de este síndrome de la caducidad”.

Sentado en tu lecho de enfermo, tomo tu mano y apenas siento vestigios de la fuerza que ostentaste siempre. No estoy seguro si entendés lo que te digo, pero tus ojos me dicen claramente que sabés a ciencia cierta que tenés contigo mi amor indescriptible, mi admiración y mi profundo respeto.

A tu lado inamovible, ese roble de vitalidad y solidaridad que escogiste como tu compañera de toda la vida, la Mimi, mientras la Ingue y la Vero multiplicándose para que no te haga falta una gota de vida a donde quiera que se consiga.

Hace 75 años, el mundo fue mejor lugar desde que lo poblaste; hoy, seguro vas como a convertir en un mejor lugar a donde quiera que vayas.

El otro día que a mí me toque, espero encontrarme al mismo ángel sin vocación, para sobornarlo de nuevo a cualquier precio y me dé la posibilidad de volverme a encontrar contigo, donde quiera que sea.

Te amaré siempre.

Tu hijo, Ricardo Arjona.

martes, 28 de septiembre de 2010

Falleció Don Ricardo Arjona Moscoso


1932-2010


El cantautor guatemalteco Ricardo Arjona arribó el martes a Guatemala para el sepelio de su padre, Ricardo Arjona Moscoso, de 78 años, quien murió la noche anterior por una enfermedad terminal.


"Ricardo... al igual que nosotros se encuentra dolido y conmocionado. Pero estamos tranquilos porque (a nuestro padre) le dimos lo mejor como hijos" dijo a periodistas Ingrid Arjona, una de las únicas dos hermanas del artista, quien habló con periodistas en nombre de la familia.


El padre del músico falleció la noche del lunes en su residencia en el este de la capital guatemalteca. El sepelio será la tarde el martes en un cementerio en las afueras de la ciudad.


Arjona ha dicho en repetidas ocasiones que su padre, un maestro de escuela jubilado, fue su principal apoyo para dedicarse a la música y sin él no sería músico.


Lamentamos el fallecimiento de Don Ricardo, pero nos quedamos tranquilos porque tenemos la convicción de que fue un tremendo hombre y por eso le espera en el cielo cosas aún mejores. Mucha fuerza a la familia y en especial a nuestro querido amigo, Ricardo Arjona.


Fuente: Gente AP

viernes, 24 de septiembre de 2010

Arjona: Número uno en Internet



A pesar de que no ha tenido la difusión que se esperaba, el nuevo disco de Ricardo Arjona, Poquita Ropa, se ha colocado entre los favoritos en Internet.

Letras de canciones de Ricardo Arjona

De acuerdo con Notimex, el Facebook oficial del guatemalteco acaba de llegar a los 2 millones 200 mil seguidores, mientras que su nueva producción, a sólo un mes de haber salido a la venta, alcanzó el primer lugar de ventas digitales en iTunes y Amazon por tres semanas consecutivas en Estados Unidos, al igual que en España y México.

Al parecer, eso es lo único que importa para Arjona, quien no piensa en qué tanto suenan sus temas en la radio sino, más bien, en si su trabajo le gusta a su público.

"Nunca me preocuparon los medios de comunicación para difundir mi trabajo, pero era bien sabido que canciones como Dime que no o Te conozco tenían un lugar reservado para la radio, aunque no fueron escritas para eso", dijo el cantautor, según cita la agencia.


Fuente: Univisión

viernes, 10 de septiembre de 2010

Ricardo Arjona es éxito en venta



La lista de Latin Albums estrena esta semana un nuevo primer lugar, luego del exitoso debut de Poquita Ropa, el último material discográfico del guatemalteco Ricardo Arjona.

Su arrolladora entrada a la lista, hizo descender de su trono a Euphoria de Enrique Iglesias, que se ubicó en el segundo escalón, seguido por Del rancho para el mundo, de Espinoza Paz, que bajó desde el segundo.

El cuarto lugar le pertenece al salsero boricua Marc Anthony con el álbum Iconos, que sigue en la misma posición de la semana pasada, mientras que en la quinta debuta el grupo Cultura Profética con La dulzura.

También en la lista de Latin Pop Albums, Arjona se ubicó en el primer puesto, seguido de Enrique Iglesias, Marc Anthony, Cultura Profética y Camila, con Dejarte de amar.


VIDEO PROMOCIONAL "POQUITA ROPA"


jueves, 9 de septiembre de 2010

Ricardo Arjona habla de "Poquita Ropa"



"En la poquita ropa de las cosas, habita la belleza básica, cansada del disimulo de su magnitud por culpa del exceso de las prendas". Arjona.

Todo empezó como empiezan siempre las canciones. A pulso de guitarra o golpeando el piano en busca desesperada de la canción más importante del universo. Dicho sea de paso. El autor no advierte que su canción no es la más importante de todos los tiempos hasta que baja de la nube y se da cuenta que solo será la mejor canción que uno escribió mientras termina la siguiente. Lo cierto es que terminadas las canciones a uno y a los cómplices de los discos les da por ponerles encima cuanto adorno creen necesario.


Sección de cuerdas para solemnizar el estribillo, percusiones para acompañar los versos, guitarra eléctrica para potenciar, acústica para acompañar, batería para la fuerza, bajo para que amarre y así súmele usted los etcéteras. Lo cierto es que al final del camino, en muchos de los casos, suelen quedar canciones incomodas. Como quinceañera el día de su fiesta. Despampanante entre tanto adorno pero con dificultades de defenderse sola cuando anda por ahí.


Así es que esta vez las canciones se quedaron casi como nacieron, y se les agrego solo lo que a ellas les seguía pareciendo lo suficientemente cómodo como para desplazarse por ahí casi de manera desnuda y sin complejos. Suena fácil pero el proceso fue muy difícil. Primero porque había que convencer a todo el sequito de gente talentosa que participo, que las canciones debían quedarse así y que no había que sumarle mas cosas. Fácil es decirlo, difícil es convencerlos a todos porque siempre hay alguien que tiene una idea brillante que le viene como anillo al dedo a la canción.


Hoy, este disco después de escucharlo y escucharlo llego a la conclusión de que su nombre es el bautizo más importante que hice enmi vida, quizás porque nunca supe darle a ningún disco el nombre justo que se merecía. Con Poquita Ropa las canciones se sienten bien y yo mejor porque era el disco que quise hacer desde siempre. Además


"En la poquita ropa de las cosas, habita la belleza básica, cansada del disimulo de su magnitud, por culpa del exceso de las prendas".